miércoles, 29 de mayo de 2013

"La Carta"

Querido amigo:

Esta tarde te vi después de casi 29 años, salí a pasear y quise ver qué sería de ti. Pude haberlo hecho antes, sólo que no me atreví a hacerlo, me daba miedo enfrentarte, y sobretodo, que me vieras. Estoy mucho más viejo, aunque tú no estás como te recuerdo, claro, han pasado casi 29 años. Aunque no lo creas, me perdí jajajajaja y yo que siempre me jactaba de la buena memoria que tenía. Sí, ya estoy viejo, debo aceptarlo. Ok, ya hablé mucho de mí. Y para eso no te escribo, ya tendrás suficiente tiempo para saber de mí, aunque espero que no.


Vine, porque te extrañaba. A pesar de haber vivido tanto, viajado por muchos lugares y conocido tanta gente, nunca conocí a alguien como tú. He tocado guitarra de vez en cuando y nunca me divertí como lo hacia contigo, y eso que nunca fuiste un buen guitarrista, pero era fascinante ver como viajabas a un mundo lejano cuando cantabas una canción, y eso, sólo yo lo pude ver, porque siempre fuiste un maricón que le daba vergüenza cantar delante de la gente, al menos sobrio nunca lo hacías. ¿Sabes? algún día te arrepentirás de eso, te quedaste amigo mío. Hay un escenario que quedó vacío, yo sé por qué lo digo.


Sé que andas enamorado, y esta vez tienes miedo. Carajo, supera el pasado, pero de verdad, no con la careta sonriente con la que huyes siempre y que nadie se da cuenta. Esta vez no metas la pata, se hombre y no hagas daño, tú también aprende de tus errores, deja de hacer del ataque tu mejor defensa, en el amor, las cosas no funcionan así.


Tú dirás, por qué te digo tantas cosas, cómo es que te digo amigo, sí no tienes la menor idea de quién soy. Sigues siendo tan despistado como siempre. Pero te entiendo amigo mío, ha pasado tanto tiempo y estoy irreconocíble. La última vez que nos vimos, fue aquella tarde en que te hicieron la propuesta más importante de tu vida, desde ese día no nos volvimos a ver, yo fui quién me alejé.


Por eso he regresado, aunque sigo siendo el cobarde de siempre y sólo esta carta te puedo dar. Sé que no sabes de qué momento te hablo ¿no? te entiendo igual, aún no ha sucedido, pero está por suceder, estate atento amigo mío, que esa oportunidad ya no volverá. Te lo digo yo, que ahora vivo con sueños rotos y en soledad.


Han pasado casi 29 años, amigo mío. Ya te tengo que dejar, me espera otra botella de ron en mi departamento, que aunque es cómodo, sólo esta adornado por montones de "pudo ser" y "quizás". Me he preparado una fiesta sorpresa porque a medianoche tu y yo cumplimos 60 y ya no habrá más.


Me despido tocayo, aprende de cada momento y aprovecha cada oportunidad, no termines como yo, trata de llegar a los sesenta y más. Si me preguntas por qué te escribo ahora, es porque sé que estás muy bien y las cosas pueden cambiar. Nunca dejes tus sueños como lo hice yo, hace 29 años atrás.


Atentamente,


7ú.


Barranco, 6 de marzo del 2041

No hay comentarios:

Publicar un comentario